En resumen: Le indicamos qué equipo de audio garantiza un sonido profesional en grabaciones y transmisiones en directo.
Cada vez más empresas graban sus propios podcasts, webinars y vídeos de formación, y la calidad del sonido — mucho más que la calidad de la imagen — determina si el oyente se queda con el contenido hasta el final o lo abandona a los pocos minutos. Elegir el equipo de audio para un puesto de grabación en la oficina no tiene por qué ser complicado, pero conviene pensarlo bien antes de invertir en más elementos.
El micrófono — la base de toda grabación
La elección del micrófono depende sobre todo de la acústica del espacio donde se realiza la grabación. En una sala sin tratamiento acústico funciona bien un micrófono dinámico — su menor sensibilidad a los sonidos del entorno limita la captación de reverberación y ruido exterior. En un espacio bien tratado y silencioso, en cambio, se puede optar por un micrófono de condensador, que capta más detalles de la voz y ofrece un sonido más cálido y completo.
Para usos más sencillos, por ejemplo un único presentador de webinar, suele bastar con un micrófono conectado directamente por USB. En grabaciones con varias personas, o si se prevé ampliar el sistema en el futuro, es mejor optar por un micrófono con conector XLR conectado a través de una interfaz de audio o una mesa de mezclas — esto ofrece mayor flexibilidad y mejor calidad de señal.
Interfaz de audio y mesa de mezclas
La interfaz de audio (o mesa de mezclas digital) es el elemento intermedio entre los micrófonos y el ordenador, encargado de convertir la señal analógica en digital y de ajustar los niveles de entrada. En grabaciones con varias personas — por ejemplo, presentador e invitado — una mesa de mezclas con varias entradas de micrófono permite controlar de forma independiente el nivel de voz de cada una, lo que facilita mucho la posterior edición.
Acústica del espacio de grabación
Ni siquiera un buen micrófono puede resolver el problema de una sala de conferencias vacía, reverberante y llena de cristal y superficies duras. Para mejorar las condiciones de grabación suelen bastar medidas sencillas — paneles acústicos en las paredes, una alfombra gruesa que amortigüe las reflexiones del suelo, e incluso cortinas o elementos tapizados que limiten la reverberación sin necesidad de una gran reforma del espacio.
Monitorización y demás equipo
- Auriculares de monitorización — permiten al presentador controlar la calidad del sonido en tiempo real durante la grabación, en lugar de descubrir los problemas después de los hechos.
- Trípodes y brazos de micrófono — un anclaje estable limita la transmisión de vibraciones de la mesa al micrófono y permite colocarlo a la distancia óptima de la boca del orador.
- Cámara e iluminación — en el caso de webinars con vídeo, conviene cuidar también una iluminación básica y uniforme del rostro, que combinada con un buen sonido eleva notablemente la percepción de profesionalidad del contenido.
Integración con plataformas de transmisión
Conviene elegir el equipo pensando desde el principio en la integración con las plataformas donde se realizan los webinars — Microsoft Teams, Zoom o un software dedicado de streaming. Las mesas de mezclas digitales con varias entradas e interfaz USB integrada permiten conectar todo el equipo al ordenador con un solo cable, simplificando la configuración antes de cada grabación.
Regla práctica: en el presupuesto para equipo de grabación, conviene dejar espacio para la acústica del local — a menudo es una inversión más barata y eficaz que otro micrófono, más caro.
Un puesto de grabación bien planificado no tiene que ser un estudio elaborado — bastan unos pocos elementos bien pensados y adaptados al carácter del espacio y a la forma de trabajar del equipo, para que las grabaciones y transmisiones suenen profesionales en todo momento.
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