En resumen: Los sistemas line array dominan en los grandes eventos — mostramos su principio de funcionamiento y usos habituales.
Los sistemas line array llevan años siendo el estándar en grandes conciertos, conferencias y eventos al aire libre — no sin razón, ya que permiten sonorizar espacios grandes e irregulares de una forma que para altavoces puntuales individuales sería simplemente inalcanzable. En este artículo explicamos su principio de funcionamiento y te ayudamos a saber cuándo conviene recurrir a esta solución y cuándo es un exceso innecesario de forma sobre contenido.
Principio de funcionamiento — por qué varios altavoces en vertical marcan la diferencia
Un line array es un conjunto de múltiples módulos de altavoces idénticos, suspendidos uno encima de otro en línea vertical, diseñados para que las ondas sonoras emitidas por los módulos adyacentes se combinen entre sí. Con el ángulo de inclinación adecuado en cada elemento se forma como resultado una "pared de sonido" única y coherente, que se propaga de forma distinta a la onda de un altavoz puntual individual — pierde energía más lentamente con la distancia y permite controlar con mayor precisión adónde llega el sonido y adónde no.
Precisamente ese control sobre la dirección de propagación es la clave: un line array bien diseñado puede "apuntarse" para cubrir al público desde la primera hasta la última fila manteniendo un nivel de volumen relativamente uniforme, limitando al mismo tiempo la cantidad de sonido que rebota en el techo o en la pared trasera.
Tipos de sistemas line array
- Grandes sistemas de conciertos — conjuntos multimodulares suspendidos de estructuras (trusses), utilizados en conciertos, festivales y grandes conferencias, donde hay que cubrir con sonido a un público de cientos o miles de personas.
- Sistemas lineales tipo columna — más pequeños, a menudo colocados sobre soportes o montados en pared, populares en salas multifuncionales, iglesias, auditorios y salas de conferencias de tamaño medio.
Cuándo conviene usar un line array
El line array funciona sobre todo donde hay que cubrir con sonido un espacio grande y alargado con un número limitado de puntos de montaje — pabellones, auditorios, grandes salas de conferencias o espacios al aire libre. También funciona bien donde interesa un nivel de volumen uniforme entre la primera y la última fila del público, sin necesidad de instalar numerosos altavoces adicionales de refuerzo.
En salas más pequeñas — de hasta unas pocas decenas de personas — el line array suele ser un exceso innecesario de coste y complejidad. Un sistema más sencillo, compuesto por uno o dos altavoces puntuales bien elegidos para el volumen del espacio, a menudo ofrece un resultado comparable o mejor con un coste de instalación y mantenimiento más bajo.
Regla práctica: si el oyente más alejado está a muchos metros del altavoz o la sala tiene una forma alargada poco habitual, conviene considerar un line array — en el resto de los casos, normalmente basta con un sistema puntual bien elegido.
Resumen
El line array es una herramienta potente, pero — como toda herramienta — funciona mejor donde realmente responde a un problema real: un espacio grande y acústicamente difícil que requiere una cobertura sonora uniforme a gran distancia. Elegir la configuración adecuada, el ángulo de inclinación de los módulos y los puntos de suspensión es tarea de un diseñador de acústica, porque los errores cometidos en esta etapa son difíciles de corregir después solo con el ajuste del procesador DSP.
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