En resumen: Mostramos cómo diseñar una red resistente a la avería de un único proveedor de internet.
Una avería de internet puede paralizar el trabajo de toda una empresa: desde la falta de acceso al correo y a los sistemas en la nube, hasta la imposibilidad de realizar una videoconferencia con un cliente. Aun así, muchas oficinas siguen dependiendo de una única línea contratada a un único proveedor, confiando en que la avería sencillamente no vaya a ocurrir. Mostramos cómo diseñar una red resiliente ante esa situación.
Por qué una sola línea no es suficiente
Ni siquiera el mejor proveedor de internet garantiza una disponibilidad del cien por cien del servicio: las averías de infraestructura, los trabajos de mantenimiento o los daños en un cable fuera del edificio de la empresa quedan fuera de su control. La magnitud del problema depende de la naturaleza de la actividad: una empresa de diseño puede sobrevivir a una interrupción de unas horas, pero un contact center, una tienda online o un equipo que trabaja en la nube pierde dinero real con cada minuto de parada.
Modelos de redundancia
La redundancia de la línea de internet puede implementarse de varias formas, con distinto coste y grado de complejidad.
- Failover (línea de reserva) — la segunda línea permanece en espera y asume el tráfico automáticamente solo en caso de avería de la principal. Es la solución más sencilla y económica, y requiere un equipo (router) compatible con la conmutación automática.
- Load balancing (equilibrio de carga) — ambas líneas trabajan simultáneamente, repartiéndose el tráfico de red entre ellas. Aprovecha mejor el ancho de banda disponible en el día a día, pero requiere una configuración de router más avanzada.
- SD-WAN — una solución de nivel corporativo que dirige de forma inteligente cada tipo de tráfico por la línea más adecuada en cada momento, por ejemplo las videoconferencias por la línea de menor latencia.
Elección de la segunda línea
La redundancia solo tiene sentido cuando ambas líneas pueden averiarse de forma independiente entre sí. Contratar dos líneas de fibra óptica del mismo proveedor, tendidas por la misma traza de cable hasta el edificio, no ofrece en la práctica una protección real: la avería de un único cable subterráneo puede dejar fuera de servicio a ambas a la vez. Una mejor solución es combinar dos tecnologías distintas, por ejemplo una línea de fibra óptica como principal y una línea móvil (LTE/5G) como respaldo, o bien dos proveedores independientes que utilicen infraestructuras diferentes.
Resumen
La redundancia de internet es una inversión cuyo coste resulta más fácil de justificar solo después de la primera avería grave, momento en el que ya es demasiado tarde para evitar las pérdidas. Conviene considerar la segunda línea como un elemento de póliza de seguro para la continuidad del negocio, dimensionado en proporción a lo que la empresa pierde realmente en cada hora de inactividad.
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